La cocina andorrana es comida catalana de montaña: construida sobre lo que aguanta un invierno largo en altura —patata, col, cerdo curado, caza y queso—. Es contundente, poco moderna y muy buena después de un día al aire libre.
Los platos que importan
El trinxat es el plato nacional y el primero que hay que probar. Patata y col de invierno se hierven, se machacan juntas y se fríen en grasa de cerdo hasta formar costra; se sirve con cansalada —panceta curada— y a menudo con morcilla. La col está mejor después de las primeras heladas, y por eso el plato pertenece al invierno.
La escudella es el gran cocido catalán y andorrano: un caldo con galets, y después las carnes, el embutido y una gran albóndiga hervida llamada pilota. Es tradicionalmente el plato de Navidad, servido como dos platos de una sola olla. La botifarra se come a la brasa con judías blancas; los cargols a la llauna son caracoles al horno en lata con ajo y alioli.
De caza, busque el civet de senglar y, en cartas más ambiciosas, el isard, el rebeco pirenaico. De los ríos, trucha. En otoño, las setas aparecen en todas las cartas del país, sobre todo los rovellons.
Queso, miel y coca
Los pequeños productores elaboran tupí, un queso fermentado fuerte conservado en orza con aguardiente, y quesos de vaca y cabra de los pastos de verano. La miel de montaña es un producto real, no un recuerdo para turistas. De postre, coca y, en temporada, nata con frutos del bosque.
Vino en altura
Andorra tiene una viticultura pequeña pero real, con viñas plantadas entre 1.000 y 1.600 metros: de las más altas de Europa. La producción es mínima y casi no sale del país, así que merece la pena pedirlo cuando aparece en una carta.
Dónde comer
Conviene evitar los tramos pensados para excursionistas de un día alrededor de la avenida comercial. Se come mejor en los pueblos: Ordino, Canillo, La Massana y las aldeas de encima, donde antiguas bordes de piedra se han convertido en restaurantes con parrilla de leña. Los horarios siguen la costumbre española: la comida entre la una y las tres y media, la cena rara vez antes de las ocho y media. El menú del dia del mediodía sigue siendo la mejor relación calidad-precio del país.
Compras gastronomicas
Los embutidos, los quesos de pastor y la miel de montana se venden en tiendas especializadas de Ordino y La Massana, y son el recuerdo mas honesto que puede llevarse del pais. Tenga presentes las franquicias aduaneras al salir, sobre todo si suma alcohol a la compra.