Ordino es la parroquia que mejor desmiente la idea de Andorra como una calle comercial. Su pueblo principal conserva un centro de piedra alrededor de una plaza, y el valle que sube por detrás pasa de aldea en aldea hasta uno de los rincones más vacíos del Pirineo.
Casa d'Areny-Plandolit
La Casa d'Areny-Plandolit justifica la parada. Fue la vivienda de una familia de maestros de forjas que se enriqueció con el hierro andorrano, y se conserva con su mobiliario original, la biblioteca, la armería y la capilla: una mirada poco frecuente a cómo vivía realmente la pequeña aristocracia del país entre los siglos XVII y XIX. Al lado, el Museu Postal explica una de las rarezas andorranas: el país no tiene correo propio y lo sirven a la vez el correo francés y el español, cada uno con sus propios sellos de Andorra.
Valle arriba
Pasado Ordino, la carretera atraviesa Llorts, con su antigua mina de hierro visitable, y El Serrat, el último pueblo antes de la alta montaña. Arriba está Ordino-Arcalís, el sector de esquí con más nieve y más terreno de freeride, que en verano se convierte en el acceso a los lagos de Tristaina.
Parc Natural de Sorteny
La vall de Sorteny es un parque natural de unas mil hectáreas y el escaparate botánico del país: alrededor de setecientas especies vegetales, varias de ellas endemismos pirenaicos. Un jardín alpino junto a la entrada reúne muchas de ellas con etiquetas, lo que hace el paseo especialmente agradecido para quien quiere saber qué está mirando.
El sendero principal sube con suavidad hasta el refugio de la Borda de Sorteny, guardado en verano, en cosa de una hora. Más allá las rutas se ponen serias y enlazan con las crestas hacia Tristaina y la frontera francesa. La floración culmina en julio; a principios de septiembre habrá color de otoño y bastante menos gente.
Por qué alojarse aquí
Ordino está a quince minutos de la capital y parece estar a una hora. Para quien busca montaña y no tiendas, y prefiere cenar en un restaurante de pueblo antes que en la avenida Meritxell, es la base más sensata del país. Además, Ordino-Arcalís mira al norte y está al fondo del valle, lo que le da la nieve más seca y la temporada más larga; es también el sector que eligen los esquiadores de fuera de pista.